¿Que
son las micorrizas?
La
palabra micorriza, de origen griego, define la simbiosis
entre un hongo
(mycos) y las raÃces (rhizos) de una planta.
Como en toda relación simbiótica, los participantes
obtienen beneficio. En este caso la planta recibe del hongo
principalmente nutrientes minerales y agua, y el hongo obtiene de la
planta hidratos de carbono y vitaminas
que él por sà mismo es incapaz de sintetizar mientras
que ella lo puede hacer gracias a la fotosÃntesis
y otras reacciones internas.
Fueron
descubiertas por el botánico alemán Frank en 1885, en
las raÃces de algunos árboles forestales; en 1900 el
francés Bernard puso de manifiesto su importancia estudiando
las orquÃdeas. Las micorrizas eran consideradas excepciones,
pero ahora se sabe que casi la totalidad de las plantas verdes, con
algunas excepciones, viven en simbiosis con hongos. Y esto es asÃ
para musgos, helechos y Fanerogamas. Las primeras que despertaron
interés fueron las micorrizas de los árboles
forestales, y aunque las de las plantas cultivadas comenzaron a
estudiarse en 1910, es después de los trabajos de Mosse en
Inglaterra, 1955, cuando se empieza a reconocer la importancia y la
generalidad de esta simbiosis.

Es
posible que un mismo hongo forme la micorriza con más de una
planta a la vez, estableciéndose de este modo una conexión
entre plantas distintas; esto facilita la existencia de plantas
parásitas
(algunas de las cuales ni siquiera realizan la fotosÃntesis,
como las del género
Monotropa), que
extraen todo lo que necesitan del hongo micobionte y las otras
plantas con las que éste también establece simbiosis.
Asà mismo, varios hongos (en ocasiones de especies diferentes)
pueden micorrizar una misma planta al mismo tiempo.
Beneficios
de los hongos micorrÃcicos
Para
las plantas verdes:
Incrementan
el área fisiológicamente activa en las raÃces.
Incrementan
la captación de las plantas de agua y nutrientes como
fósforo, nitrógeno, potasio y calcio del suelo.
Incrementan
la tolerancia de las plantas a las temperaturas del suelo y acidez
extrema causadas por la presencia de aluminio, magnesio y azufre.
Proveen
protección contra ciertos hongos patógenos y
nematodes.
Inducen
relaciones hormonales que producen que las raÃces
alimentadoras permanezcan fisiológicamente activas por
periodos mayores que las raÃces no micorrizadas.

Tipos
de Micorrizas
Aproximadamente
unas 5.000 especies de hongos con carpóforos (principalmente
Basidiomycetes) están asociadas a árboles forestales en
regiones boreales y templadas, estableciendo un tipo de micorrizas.
Las
raÃces de los árboles de las selvas tropicales, de los
árboles frutales, y de casi la totalidad de las demás
plantas verdes están asociadas a hongos inferiores, la mayorÃa
microscópicos y que no producen carpóforos tÃpicos.
Estos hongos, aunque presentes en casi todo el planeta, asociados con
casi todas las plantas verdes, establecen otro tipo de micorrizas y
no pertenecen mas que a 6 géneros y alrededor de un centenar
de especies.
Los dos tipos mas comunes, mas extendidas y mas
conocidas son las ectomicorrizas y las endomicorrizas. Cada tipo se
distingue sobre la base de la relación de las hifas del hongo
con las células radicales del hospedador.
Se
caracterizan porque las hifas del hongo no penetran en el interior
de las células
de la raÃz, si no que se ubican sobre y entre las
separaciones de éstas. Se pueden observar a simple vista y
presentan la llamada Red de Hartig.


No
hay manto externo que pueda verse a simple vista. Las hifas se
introducen inicialmente entre las células de la raÃz,
pero luego penetran en el interior de éstas, formando
vesÃculas alimenticias y arbúsculos. Por ello, se las
conoce también como micorrizas VAM o micorrizas
vesÃculoarbusculares. Los hongos pertenecen a la división
Glomeromycota y se dan en todo tipo de plantas, aunque con
predominio de hierbas y gramÃneas.
Abundan en suelos pobres como los de las praderas y estepas,
la alta montaña y las selvas
tropicales. En el bosque
atlántico aparecen junto a las ectomicorrizas.

Otros tipos de
Micorrizas
Orquioides:
Las orquÃdeas poseen las endomicorrizas orquidioides,
llamadas de ovillo, y tal vez representan el tercer tipo mas
importante de micorrizas, ya que estas plantas son dependientes en
estado juvenil, de su hongos simbiontes. Una vez que la planta crece
y fotosintetiza, generalmente se independiza del hongo.
Ectendomicorrizas:
donde se pude apreciar la formación de un manto, junto con la
penetración de hifas a las células.
No existen vesÃculas ni arbúsculos. Se observan tanto
en Basidiomycota como Ascomycota y son más abundantes en
angiospermas
que en gimnospermas.
Poco especÃficas.
Arbutoides:
donde también tenemos un manto externo junto con hifas que
penetran a las células para formar rulos.
Ericoides:
son las mas sencillas, con raÃces muy simples e hifas
penetrando en las células para formar ovillos.
Monotropoides:
diferenciada apenas por la forma de penetración de las hifas
a las células radicales.

MICORRIZAS
Y BONSAI:
La
investigación continua ha demostrado los beneficios para las
plantas de su asociación con micorrizas y probablemente se
descubrirán más en el futuro. Actualmente podemos
dividir esos beneficios en 6 categorÃas.

Absorción
de agua y nutrientes: La Micorriza incrementa notablemente la
eficiencia de las raÃces en la absorción de agua y
nutrientes como consecuencia de del incremento del área de
absorción. La superficie combinada de millones de hifas es muy
superior a la de una planta no micorrizada. Además las hifas
extendidas son capaces de alcanzar a más distancia fuentes de
alimentos donde las raÃces no llegan.. Usando nutrientes
marcados radioactivamente, los cientÃficos han mostrado que
las ectomicorrizas son especialmente hábiles absorbiendo
fosfato y potasio asà como metales alcalinos. Las VAM
(endomicorrizas) han mostrado su eficiencia absorbiendo fósforo,
cobre, hierro y calcio.

Alivio
del estrés y disminución del riesgo de enfermedades:
El entorno y el cultivo estresan a las plantas, este estrés
influencia a los vegetales en su capacidad para defenderse de
enfermedades causadas tanto por bacterias como por otros factores.
Las VAM reducen en un alto grado el estrés ambiental-nutricional (demasiado o demasiado poco), sequÃa,
enfermedades de las raÃces, toxicidad del suelo etc. Que
predisponen a la planta a las enfermedades. El incremento de
nutrientes, particularmente micronutrientes, que están
encerrados en las partÃculas del suelo y que son inaccesibles
si no es a través de las micorrizas, hacen que la planta sea
menos susceptible da la entrada de patógenos, y más
resistente a otros tipos de estrés ambiental como frÃo
y calor.


Protección
contra los elementos patógenos de las raÃces:
La Ectomicorriza, en particular, ha demostrado ser recientemente
resistente al ataque de los patógenos del suelo. Por ejemplo
se sabe que determinados tipos de micorrizas protegen a sus pino
huéspedes del ataque de patógenos como la Fitofora,
fusarium y rizotomÃa. Hay una serie de mecanismos por lo que
esto ocurre, muchos de los cuales suceden simultáneamente.
-
Producción de antibióticos por el hongo mismo, que
inhibe a los patógenos de la raÃz.
- La barrera
fÃsica creada por el manto de las hifas.
- Producción
de inhibidores quÃmicos por el huésped, inducidos como
reacción a la invasión por parte del hongo.
- El
establecimiento de poblaciones de microbios que hacen una labor de
protección en la rizoesfera.

Alteración
de la fisiologÃa de la raÃz: Investigadores han
demostrado que la Ectomicorriza produce una serie de hormonas y
reguladores que son responsables de la alteración del
metabolismo y crecimiento de las raÃces. Esas sustancias
mejoran la producción de raÃces finas (alimenticias) el
alargamiento de las células, y mejora de crecimiento en raÃces
cortadas.
Desintoxicación de suelos: Esta
es todavÃa un área de investigación que está
en sus primeras fases de vida. Los cientÃficos están
investigando lo que parece ser la capacidad de la micorriza de
asistir a las plantas a colonizar suelos que de otra forma serÃan
tóxicos para ellas.
Mantenimiento
de la estructura del suelo: Las Micorrizas aceleran la
descomposición de los minerales primarios y segregan un
“pegamento" orgánico (polisacarisdopegamets
extracelulares) que unen pequeñas partÃculas del suelo
en otras mayores más estables hidricamente.
Importancia
de las micorrizas en el cultivo del Bonsái.
Si
tu Bonsái está en un tiesto adecuado, con un suelo
óptimo y le proporcionas el suministro de agua, nutrientes y
micronutrientes que necesita, seguramente su crecimiento y su
desarrollo serán razonablemente buenos. Pero no significa que
el árbol esté dando su máximo potencial. Uno
puede estar acostumbrado a sufrir otoñajes tempranos, un
segundo crecimiento débil, mal estado de las hojas a finales
de verano y más sintomatologÃas que son aceptadas como
norma. Estamos acostumbrados a los beneficios de las micorrizas en
los pinos, pero veamos como puede beneficiar a los bonsáis en
general mirando a los puntos que comentamos antes.

Absorción
de agua y nutrientes: Los arboles recién
transplantados o recogidos en la naturaleza no tiene acceso a todo su
medio de crecimiento simplemente porqué sus raÃces no
llenan la maceta. Las hifas de la micorriza se extenderán
desde las raÃces existentes a todo el tiesto en una fracción
de tiempo menor de lo que lo harán las raÃces no
micorrizadas lo que le permitirá usar todo el espacio y
nutrientes disponibles. También regularán la tasa de
absorción de nutrientes y por tanto reducirán el
peligro de "raÃz quemada" por exceso de los
mismos. A finales de Verano cuando la demanda de agua por parte del
árbol es mayor, las micorrizas ayudan debido a dicha ayuda en
la regulación de absorción de nutrientes aunque la
maceta este completamente llena de raÃces. Muchas componentes
del suelo como la parte más dura de la Akadama, son
impenetrables a las raÃces. Las hifas pueden penetrar en los
microporos de esas partÃculas y obtener los nutrientes y
micronutrientes que se almacenan en ellas, además se las
proporcionan al árbol en una forma que este puede usar de
inmediato.
Alivio del estrés: El bonsái
por definición es una planta que está siempre bajo una
forma u otra de estrés (afortunadamente controlada) y este
hecho se ve agravado por un cultivo donde cada vez hay un mayor uso
de suelos inertes y abonos inorgánicos en su cultivo. Se añade
a esto que el bonsái es más sensible a los daños
y enfermedades generados por estrés que sus parientes
plantados en el campo, consecuencia de la forma en que se cultiva.
SÃntomas como un freno del crecimiento a mediados del verano y
otoñajes tempranos son sintomas de estrés o
enfermedades relacionadas con el estrés Desde luego, si
existiese solo una categorÃa de plantas que necesitasen la
protección extra que ofrecen las micorrizas esta serÃa
las de los bonsáis.
Aunque no se tiene una evidencia
concreta de que las VAM incrementen la resistencia o reduzcan los
efectos de las enfermedades virales, parece que reducen los efectos
del ataque.

Protección
contra agentes patógenos de las raÃces:
Tradicionalmente, cualquier problema de vigor en el árbol se
ha atribuido a un problema radicular. No todos los agentes patógenos
de las raÃces son fatales, pero en una maceta de Bonsái
son más peligrosos que en el campo debido a la lenta tasa de
crecimiento de las mismas en maceta y la menor cantidad de raÃces
en comparación con una planta en la naturaleza. Buena higiene
en herramienta, tiestos, suelos, agua y la elección de un
fertilizante orgánico de una marca conocida, deberÃan
prevenir la existencia de esos agentes en las raÃces. Pero
algunos de esos agentes nacen en el medio aéreo y pueden
llegar en cualquier momento al tiesto, muchos de ellos, en un buen
suelo no tienen ocasión de actuar. Pero unos pocos si pueden
resultar un peligro serio para la salud del árbol. La
protección adicional que aporta la micorriza puede dar al
cultivador de Bonsái la seguridad que si hay un problema con
el árbol, probablemente NO es debido a las raÃces.
Alteración
de la fisiologÃa de la raÃz: Aumenta la
ramificación y el crecimiento de las mismas, alarga las
células (mas eficacia de las mismas) y mejora el enraizamiento
de los esquejes. ¿Se necesita decir más?

Desintoxicación
de suelos: De nuevo, un buen suelo y una buena higiene del
agua deberÃan eliminar la posibilidad e un envenenamiento
accidental del bonsái. Pero se pueden acumular por diversas
causas (riego, descomposición de ciertas sustancias en el
suelo) un nivel tóxico de sales que eventualmente podrÃa
llegar a dañar a la planta. Si la micorriza puede ayudar aquÃ,
todavÃa no está demostrado, está claro que es
mejor tenerla a que no esté presente.
Mantenimiento
de la estructura del suelo: Las partÃculas de los
suelos que habitualmente se usan en Bonsái, akadama, kanuma,
etc se rompen de forma natural en partÃculas más finas.
Estás se vuelven a unir en unidades mayores por la secreción
de polisacaridos de las micorrizas lo que mantienen un suelo abierto,
con buen drenaje e igualmente bien aireado. Se puede ver que el suelo
en el tiesto de un pino micorrizado tiene un aspecto más
granular que el que se ve en un pino no micorrizado.

Inoculación
de Micorrizas Todos guardamos trozos de micorriza vieja de
nuestros pinos y la reintroducimos en la nueva tierra al transplantar
¿Funciona? Si, casi siempre. En realidad deberÃan haber
suficientes esporas, clamidoesporas, esclerotia, partes de rizoma e
hifas en las raÃces que quedan como para colonizar diez veces
el tiesto. Pero como se han cortado las raÃces finas, donde se
forma la micorriza y el suelo suelto y granular se ha perdido en gran
parte dejando un árbol casi en raÃz desnuda, no se
puede estar seguro y reintroducir una parte de la micorriza es una
buena idea. Lo mismo sucede con la endomicorriza, la cual no es
visible. Reintroducir parte de raÃces cortadas ayudará
a una colonización de la nueva tierra. Pero hay un punto
importante a recordar, habÃamos descubierto que cuando los
fragmentos o esporas germinan, lo hacen estimulados por la microflora
de la rizoesfera, pero estos organismos no están ahora en unas
raÃces limpias y un suelo nuevo. Las raÃces viejas en
las que la micorriza está inoculada ya no están. Un
punto clave en el proceso será entonces es asegurarse que al
introducir las raÃces cortadas estas tengan el mayor contacto
posible con las raÃces alimenticias nuevas, para que al
germinar las micorrizas vayan a las raÃces. Otra forma serÃa
el introducir una parte del antiguo suelo en tú nueva mezcla.
Si la anterior tierra estaba completamente llena de raÃces,
prácticamente todo es suelo se podrÃa considerara como
rizoesfera.
Fuentes:
BonsaiSpirit
Instituto
Venezolano de Investigaciones CientÃficas (IVIC),
http://www.biologia.edu.ar/fungi/micorrizas.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Micorriza